Los gobiernos de Estados Unidos e Irán informaron este viernes que comenzarán conversaciones indirectas el próximo martes para tratar sobre el posible regreso de Washington al acuerdo del programa nuclear iraní, cerca de tres años después de que el entonces presidente Donald Trump retirara a su país. También se discutirá la posibilidad de que Teherán vuelva a cumplir los términos del pacto. Aunque ambos países irán a Viena, Austria, no se encontrarán directamente sino que las otras potencias que firmaron el documento en 2015 serán las intermediarias. 

Estados Unidos e Irán podrían reanudar sus compromisos alcanzados en el mayor acuerdo que había sido logrado hasta la fecha para restringir el programa nuclear de Teherán, llamado el Plan de Acción Integral Conjunto. Este documento fue firmado en 2015 bajo el Gobierno del entonces presidente Barack Obama y está respaldado por otras potencias, como China, Rusia, Reino Unido, Francia y Alemania.

El inicio de conversaciones indirectas con Irán a partir del próximo 6 de abril, en Viena, Austria, fue calificado como un “saludable paso adelante” por el portavoz del Departamento de Estado, Ned Price. Sin embargo, advirtió que no anticipa “un avance inmediato, ya que habrá discusiones difíciles por delante”.

"No anticipamos actualmente que habrá conversaciones directas entre Estados Unidos e Irán a través de este proceso, aunque Estados Unidos permanece abierto a ellas" agregó Price.

El diálogo indirecto consistirá, entonces, en una conversación a través de los otros países que firmaron el pacto nuclear y que esta semana reiteraron su apoyo para que los gobierno estadounidense e iraní vuelvan a la mesa. 

El vocero del Departamento de Estado aseguró que las conversaciones se estructurarán en torno a grupos de trabajo que la Unión Europea formará con los participantes restantes en el acuerdo, incluido Irán.

Sin embargo, todavía no está clara cómo será la participación de los países en disputa y la tensión permanece. El ministro de Relaciones Exteriores iraní, Javad Zarif, enfatizó a través de un tweet que no habrá reuniones entre el Gobierno persa y Estados Unidos. "Es innecesario", expresó.

Además, el viceministro de Relaciones Exteriores iraní, Abbas Araqchi, dijo en la página oficial del Ministerio que la delegación de su país "no tendrá conversaciones con la delegación de Estados Unidos a ningún nivel".

El funcionario recalcó durante la reunión de este viernes que no se necesita ninguna negociación pues si el país norteamericano quiere volver al pacto, lo que necesita es "poner fin a la infracción de la ley", en referencia a las sanciones unilaterales que impuso Estados Unidos contra Irán. 

Por su parte, la Casa Blanca dijo que las conversaciones indirectas con Irán en Viena eran "potencialmente constructivas", pero advirtió que tiene una mirada clara sobre la diplomacia y que "actualmente no espera que se lleven a cabo conversaciones directas", como expresó la secretaria de prensa de la oficina oval, Jen Psaki. 

Así se evidencia cómo las diferencias entre ambos países continúan. Y es que las asperezas que hay entre ambos no son nada fáciles de zanjar. Mientras Estados Unidos le exige al Gobierno iraní volver al cumplimiento de los términos del pacto nuclear, la nación persa reclama que los estadounidenses alivien primero las sanciones que tienen en su contra. 

Las violaciones al acuerdo nuclear

El principal punto de quiebre se dio con el retiro de Washington del convenio en 2018, impulsado por el entonces presidente Donald Trump quien alegó violaciones de Teherán a lo convenido. Esa movida abrió una serie de enfrentamientos y más incumplimientos que han quebrantado el plan.

En septiembre, Trump restableció de forma unilateral todas las sanciones internacionales contra la República Islámica, pese a que la mayoría de miembros del Consejo de Seguridad de la ONU se opusieron, al considerar que Washington no tenía derecho a apelar a dicha medida tras haber abandonado el pacto. 

Las autoridades iraníes respondieron con un aumento del refinamiento de uranio, inicialmente, al 4,5 % y más recientemente, en enero, lo incrementó al 20 %, según el más reciente reporte del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA). Se trata de niveles muy por encima de lo acordado: 3,67 %, aunque todavía lejos del 90 % que se necesita para producir un arma atómica.

La OIEA también aseguró que la República Islámica disponía de 2.967,8 kg de uranio enriquecido, diez veces más de lo que inicialmente estaba permitido en el acuerdo internacional. Además, una pequeña parte -17,6 kilos- fue enriquecida hasta el 20 % de pureza.

Desde su campaña a la Presidencia, el ahora mandatario Joe Biden ha prometido retornar a Estados Unidos al pacto de Viena, pero también ha advertido que lo hará si Teherán deja de incumplirlo. Irán exige el retiro de sanciones. Hasta ahora ninguna de las dos partes ha cedido.

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